El nombre con que denominé a nuestra Escuela, proviene del carabao o kalabaw, búfalo de agua de Filipinas (símbolo nacional animal de ese país), utilizado en todo el sudeste asiático como un tractor.
es ecléctico, ya que tuve oportunidad de conocer distintos estilos filipinos intercambiando técnicas con otros practicantes, viajando por Sudamérica. Obviamente, ha sido influenciado, por casi cuarenta años de práctica de un arte marcial coreano, de origen mongol, el Sipalki-Do; el cual maneja prácticamente las mismas armas que luego utilicé en el Kali, sólo tuve que aprender nuevos movimientos y otra manera de manejar los bastones, etc.
Debe estar conectado para enviar un comentario.